Glándulas salivares

Glándulas salivares

Las enfermedades de las glándulas salivares requieren en la mayoría de las ocasiones una valoración por un especialista en cirugía maxilofacial.

En Iriarte Maxilofacial somos especialistas en el correcto diagnóstico y en el tratamiento de las enfermedades de las glándulas salivares, como la glándula parótida, la glándula submaxilar y las glándulas salivares menores.

En nuestras instalaciones de Clínica Rotger en Palma de Mallorca le atenderemos y le ayudaremos a solucionar cualquier problema en relación a las glándulas salivares.

La glándula parótida se sitúa por delante del pabellón auricular, sobre la rama y el ángulo mandibular. Es una estructura que desarrolla con frecuencia inflamaciones (parotiditis), casi siempre en relación a piedras (litiasis) que obstruyen el drenaje de saliva.

También es frecuente que aparezcan tumores en el interior del tejido de la glándula, que son generalmente de características benignas pero con crecimiento continuado. En ocasiones pueden aparecer tumores malignos y también metástasis de otros tumores en la glándula parótida.

Es importante diagnosticar correctamente el problema, y diferenciar los casos asociados a virus, obstrucciones por piedras o enfermedades autoinmunes, ya que precisarán tratamientos diferenciados.

Mediante  la exploración del paciente, un TAC (tomografía axial computerizada), una RMN (resonancia magnética nuclear) y una PAAF (punción aspiración con aguja fina) se puede orientar el diagnóstico y el tratamiento de la mayoría de los problemas.

La glándula parótida es atravesada por el nervio facial, que la divide en lóbulo superficial y profundo. El nervio facial inerva los músculos responsables de la mímica facial.

Todos los procedimientos quirúrgicos que se realicen en la glándula son de elevada complejidad, porque es necesario conservar la integridad del nervio facial para evitar indeseables secuelas.

La glándula submaxilar se sitúa en el cuello, debajo de la mandíbula, a nivel del ángulo. Es frecuente que dé lugar a episodios de inflamación y aumento de tamaño cervical, normalmente unilateral, relacionados con la formación de piedras (litiasis) dentro de la glándula.

La obstrucción del conducto de drenaje (conducto de Wharton) de la glándula a la boca produce retención de la saliva en su interior, y puede dar lugar a infecciones de repetición.

Estas infecciones pueden ser graves y producir dificultad para abrir la boca, tragar e incluso respirar, y en ocasiones precisarán ingreso hospitalario y tratamiento quirúrgico urgente.

Mediante la exploración física, el estudio de la historia clínica, y con el apoyo de pruebas radiológicas como un TAC o una RMN se pueden realizar la mayoría de los diagnósticos. En ocasiones es preciso realizar una punción de la glándula submaxilar (PAAF).

En función de las pruebas se aconsejará el tratamiento más adecuado para cada paciente, desde la observación, a la extracción quirúrgica de la piedra o de la glándula submaxilar.

Las glándulas salivales menores producen saliva mucinosa de forma contínua. Existen cientos alrededor de los labios, mejillas y el paladar.

La causa más frecuente de consulta a un cirujano maxilofacial se relaciona con la obstrucción de su drenaje, por lo que acumulan saliva y se dilatan.

La obstrucción se debe normalmente a traumatismos sobre la mucosa oral que dejan cicatrices que afectan a glándulas salivares menores o a las glándulas sublinguales.

La presentación más habitual es una tumoración transparente y redondeada bajo la mucosa del labio inferior, que se denomina mucocele. Para realizar un adecuado tratamiento es necesario extirpar la glándula afectada y su cápsula por completo.

Es un procedimiento que se suele realizar bajo anestesia local y sedación, de forma ambulatoria, con un cómodo postoperatorio. También pueden aparecer este tipo de tumoraciones sobre las glándulas sublinguales, y se denominan ránulas.

Es necesario descartar una extensión hacia el cuello del acúmulo de saliva, mediante una Resonancia Magnética, y el correcto tratamiento incluye la extirpación de la glándula preservando el nervio sensitivo lingual y el conducto de drenaje de la glándula submaxilar.

El tratamiento se suele realizar a través de la boca, y la recuperación es rápida, ya que no es habitual que se produzca gran inflamación.

Estas glándulas pueden desarrollar tumoraciones en su interior, que pueden ser malignas, y el tratamiento suele consistir en extirpar toda la glándula afectada, con márgenes si es posible.

En función del análisis anatomopatológico del tumor extirpado y de la clínica se decide que tipo de tratamiento adicional es el más adecuado para lograr la curación.

Dirección

CLÍNICA ROTGER
Vía Roma 3 / Santiago Rusiñol 9
07012 Palma de Mallorca
Illes Balears

Teléfono

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